miércoles, 17 de junio de 2020

EL DINERO Y LAS RELACIONES HUMANAS





Dibujo de Empresario codicioso pintado por en Dibujos.net el día ...

EL DINERO Y LAS RELACIONES HUMANAS


No hay montañas de dinero
que compren la amistad de los amigos, ni de la familia,
pues su peso vale quilates de oro que no se compra en la tiendas.

A menudo el codicioso se queda con harto dinero en los bolsillos
pero sentado en su banco tan solitario 
que solo verlo da pena,
por ser un pobre hombre con mucho dinero.

Sé noble, comparte tus bienes,
y el día del infortunio y de la muerte no te faltará amigos.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados©


MONEY AND HUMAN RELATIONS

There are no mountains of money
that they buy the friendship of the friends, nor of the family,
because its weight is worth carats of gold that is not bought in stores.

Often the greedy man has plenty of money in his pockets
but sitting on your bench so lonely
that just seeing it is sad,
for being a poor man with a lot of money.

Be noble, share your assets,
and the day of misfortune and death you will not lack friends.

Author: Edith Elvira Colqui Rojas-Peru-All rights reserved ©


jueves, 14 de mayo de 2020

AHOGADA EN LA PENA

DESEOS SUEÑOS ILUSIONES : 08/06/14


AHOGADA EN LA PENA


Ahoga en el charco de la pena

saboreo el lodo de la desilusión.

Se  ha mojado mi corazón

en sus endechas,

se retuerce en el fregadero del dolor insano.

 

En círculos concéntricos me rodea,

no me da tregua,

¿Señor,  qué vaso de dolor

me has servido,

que no lo haya tomado completo?

 

Lánguidas mis horas pasan,

arrastrando las cadenas

de un mal amor.

 

Mis cabellos se han mojado de tanto llanto de alambre,

mi tez es un paisaje descolorido,

sin alma,

¡Qué bajen los dioses del Olimpo a salvarme

que me demuestren que son dioses,

¡Qué se lleven a sus nubes sempiternas esta pena!

 

Es tarde,

saldré de este charco inmundo,

me lavaré los cabellos y el alma.

No se puede hacer luto y reverencias constantes,

a lo que no es Dios.

 

Autora: Edith Elvira Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados

 

 

 

 


Tardes fúnebres

Esta vieja tristeza 64/90 (El Refugio) | Voluptuosidad es la palabra

Tardes fúnebres


Tardes fúnebres, hablan,
en ciudades
víctimas de la pandemia;
son tardes que amanecen y a anochecen en equitativos lamentos.
Se ve quemarse a lo lejos,
su único sol de esperanza.

Tarde perdida en la monotonía del llanto,
en casas petrificadas de miedo,
despintadas de ladrillos de alegría,
aullando rabiosamente
en hiel de desesperación.
Quejidos incansables emite,
en sus nubes grises,
soledad y frío´en sus directrices.

¡Oh tardes fúnebres
de pandemía insoportable!
¡A los hombres del mundo
dad tregua!
En tus plazas solitarias
¡Muchas bancas han llorado ya!

Qué salga el sol,
que salga el sol después de ti,
Un niño
en su casa
está llorando.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados



sábado, 19 de octubre de 2019

El hechizo de tu amor

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El hechizo de tu amor

El hechizo de tu amor
alteró mi curso,
convulsionó mi flor;
hizo llover primavera en mi interior.

Un solo toque de tus manos
y vuelo a marte,
con tu galantería y arte.
Un solo beso y estallo de febril gozo.
Una sola mirada tuya
y el cielo baja con todas sus estrellas a mis pies.

Eres el hechicero
que sorprende mis mañanas,
y conquista por asalto en mis murallas.

¡Tú mi guardián de amor!
Cielo en plenitud;
mi canción de amor
siempre a punto.

¿Qué brebaje certero  has usado
para enamorarme?
¿Qué perfume,  para de tu amor ser el siervo
que te busca incansable?

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados


domingo, 7 de abril de 2019

Mi nostalgia de otoño


Resultado de imagen para NOSTALGIA OTOÑO

Mi nostalgia de otoño

Las hojas de otoño con sus cabellos largos resecos,
rozan mis mejillas.
Sus vientos congelan mi alma dormida,
Traen recuerdos añejos
de un amor que feneció en recuerdos lejanos y besos efímeros.

Hojas de otoño, secas, amarillas, ocres,
se posan en mi alma,
lloran su soledad desierta,
gimen ansiando nuevos veranos.

Estas tardes de otoño
de vestidos de tiempo vago
y ojos tristes de niño solitario,
truncan mis sueños;
ya no hablan en amor de primavera.

Se secan las aguas de la pasión,
tu recuerdo es hoja mustia en mi ventana,
tus besos solo árbol sin ramas,
ramas sin hojas;
viento frío alicaído.

Estos días de otoño
hacen llover pena en mi alma,
¡Quiero verte y tú no estás!
Fugaste de mi lecho mi pajarillo huraño.

Mi otoño se tiñe de llanto
porque en mi ventana
ya no se oye tu canto.
Tu sol se hizo hoguera de llanto.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados


NOCHE DE NOSTALGIA



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NOCHE DE NOSTALGIA
Noche de  nostalgia
En esta noche oscura, estrangulada en tristeza;
llueve nostalgia profunda como pozos.

En su soledad partida como vasos rotos,
siento el alma naufragar;
hambrienta de tus besos.

La noche azabache me recuerda,
tus ojos negros como aceitunas
irradiando amor por mí.
Tu piel suave como seda,
tus palabras dulces como caramelos;
y esa sonrisa que semejaba una corriente de río constante.

¡Oh noche oxidada de pajarillos muertos!
¡Devolvedme su sonrisa de suave viento!
Sus ojos diáfanos, espejos negros,
y esa piel, que exudaba por mí, solo ternura.
¡Traedme pronto su presencia!
Que muero desértica sin los perfumes de su esencia.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados




HOMBRE ATERRADO


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HOMBRE ATERRADO

Aterrado en el inframundo de mis dudas y miedos,
no encuentro la salida en estos muros ciegos.
Me ronda la soledad de pájaros negros,
¡Quisiera que en el acto me parta un rayo y que se queme el tiempo muerto!

No encuentro la salida
en la encrucijada de mi vida,
y de espaldas a la señora cordura
conjeturo mil ideas de suicidio insolente.

¡El miedo paralizante
socava mis ilusiones!
Agacho la cabeza,
en señal de impotencia,
y bebo a sorbos llenos, las lágrimas plomas de mi tormentosa suerte.

La noche traicionera me ha tomado por asalto,
esta noche maldita, que crece y crece en mi alma
y solivianta mi tristeza de bronce negro.

¡Fuera penas, que mis sueños con tus cuchillos matas!
¡Fuera dudas, que mi cerebro atormentan!
¡Fuera perros hambrientos de mi carne derrotada!

Detrás de esos muros,
están los que disfrutan con mi derrota,
¡Lo juro, no seré su presa de carroña!

Romperé los claustros de mi lóbrega noche,
alzaré la vista  hacia la luz iluminada:
¡Dios está de mi parte!

Con él,
los muros serán posibilidades y nuevo renacer;
¡Jamás limitaciones que temer!
Los rayos paralizantes se habrán ido
y seré libre de esta cárcel sombreada en pena.

Sí, me levantaré erguido con la cabeza en alto;
rompiendo victorioso mis demonios asfixiantes del pasado.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos Reservados